Guia de Movilidad en Bicicleta

Esta Guía de la Movilidad Ciclista es el resultado final del proyecto de investigación PROBICI, desarrollado durante los años 2008 a 2010, donde cabe destacar, en primer lugar, la concurrencia de tres niveles de participantes: cuatrogrupos universitarios de investigación (tres españoles y uno austríaco), una consultora con proyección internacional y tres administraciones locales. Respecto de los primeros, han combinado su experiencia en planificación de la movilidad urbana con el desarrollo de herramientas de modelización y evaluación,contando para ello, además, con la contribución de la Universidad Técnica deViena, versada en el impulso de la movilidad ciclista y su desarrollo en Europa.

 Por su parte, la empresa consultora ha permitido conocer las políticas internacionales orientadas al fomento de la bicicleta, particularmente en cuanto se refiere al Reino Unido.

Hay que destacar, asimismo, la colaboración de las ciudades en donde se han llevado a cabo las encuestas. Se trata de dos localidades de tamaño medio y características semejantes, que han apostado decididamente por el incremento del uso dela bicicleta como medio de transporte urbano, si bien en distintos momentos: Burgos cuenta desde 2006 con un sistema de bicicleta pública, mientras que Santanderha comenzado más recientemente a implementarlo. Es destacable la implicación de los responsables municipales (Concejalía de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda; Concejalía de Protección Ciudadana y Personal y Concejalía de MovilidadSostenible del Ayuntamiento de Santander; Concejalías de Movilidad, Juventud yMedio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos) que se han involucrado en el proyecto, no sólo aportando información sobre movilidad y modos de transporte, sinofacilitando la realización de las encuestas. No podemos dejar de mencionar la participación, en calidad de observador, del municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid,a efectos de analizar la transferabilidad de las medidas y resultados de PROBICI, alservir este proyecto de referente a su plan de movilidad ciclista.

Con estos antecedentes, la guía que presentamos pretende, por una parte, proporcionar una reflexión global sobre la implantación efectiva y eficaz del modo bicicleta en el medio urbano. Para ello, los primeros capítulos se sumergen en las experiencias internacionales habidas al respecto y, sobre la base de los resultados de las encuestas realizadas, en la identificación de las variables clave para lamovilidad ciclista en sus dos vertientes: las que sirven para impulsarla y las que actúan como disuasorias. Así, se concluye que las medidas de tipo constructivo-carriles bici, por ejemplo- no son tan importantes tras una fase inicial, mientras que, por el contrario, son determinantes la percepción de seguridad personaly de la bicicleta aparcada. Puede decirse, en definitiva, que hay un potencial declarado de utilizar la bicicleta si se superan las barreras que el ciudadano encuentra para su uso cotidiano. Además, el contexto a favor de la movilidad no motorizada resulta un elemento decisivo, por lo que es necesario visualizar la voluntad política sobre este particular, con medidas tanto físicas como promocionales, integradas en otras estrategias de tipo urbanístico, ambiental, de seguridad vial, etc.

En la segunda parte se recoge un desarrollo matemático de modelos de elección modal, que permiten mejorar los actuales enfoques de análisis de la movilidad, introduciendo una elección jerarquizada del modo bicicleta, inexistente hasta ahora.

La guía detalla todas las fases del proceso de modelización: desde la encuesta hasta el diseño y ajuste del modelo y su aplicación y, el resultado final pone de relieve que el impulso de la movilidad ciclista depende sólo parcialmente de las disposiciones directas a su favor. Dicho en otras palabras, el uso de la bicicleta se potencia con paquetes integrados de medidas donde, además de las específicamente pro-bici, se incluyan otras destinadas a la racionalización del espacio, las restricciones al uso del coche y la coordinación con el transporte público.

La guía pretende, en suma, proporcionar una reflexión documentada sobre cómo implantar medidas de apoyo a la movilidad ciclista, así como las pautas para determinar el potencial de su demanda, aportando una serie de esquemas metodológicos para su modelización y prognosis.

La guía PROBICI es complementaria a las guías ya editadas por el IDAE sobre la implantación de sistemas de bicicletas públicas y sobre aparcamientos de bicicletas (Ferrando et al. 2007 y 2009). Todas ellas suponen actuaciones que tienensu encaje en el Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2008-2012, que pretende fomentar una movilidad sostenible en áreas urbanas y metropolitanas y, concretamente, impulsar el uso de la bicicleta como alternativa a los modos de transporte motorizados. Los tres años empleados en el desarrollo del proyecto nos han permitido asistir, contemporáneamente, a un cambio sostenido y sostenible en el concepto y valoración de la movilidad urbana, donde la bicicleta está llamada a desempeñar un importante papel. Confiamos en que esta Guía de la Movilidad Ciclista contribuya a que su camino quede mejor definido en un futuro que esperamosy deseamos próximo.

 

 

Andrés Monzón, Catedrático de Transportes

Investigador principal del proyecto PROBIC

 

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